
El proyecto PERMEA PRIORI A-1 continúa avanzando en su objetivo de mejorar la conectividad ecológica en la Sierra Norte de Madrid. Los esfuerzos del equipo se centran ahora en un análisis más detallado de las posibilidades reales que tiene la fauna silvestre para cruzar de forma segura la autovía A-1.
La nueva fase del estudio busca evaluar cómo los animales utilizan las infraestructuras existentes, así como detectar las principales deficiencias que provocan accidentes de tráfico y fragmentación del hábitat. Ambos factores están directamente relacionados con la disminución de las poblaciones de numerosas especies, muchas de ellas en estado de conservación vulnerable o en peligro.
Un problema crítico para la biodiversidad
La autovía A-1 actúa como una barrera que divide en dos un territorio de alto valor ambiental, dificultando el movimiento natural de la fauna. Este impacto es especialmente significativo en el caso de los grandes y medianos mamíferos, principales protagonistas del estudio, y se agrava en especies que requieren amplias áreas continuas para sobrevivir.
Entre ellas destacan el gato montés o el lobo ibérico, cuya capacidad para desplazarse entre zonas de alimentación, refugio y reproducción resulta esencial para garantizar su supervivencia. La interrupción de estos movimientos no solo reduce sus poblaciones, sino que también deteriora el equilibrio ecológico del conjunto del territorio.

Una zona clave para la conectividad ecológica
El entorno de la Sierra Norte de Madrid alberga una rica comunidad de mamíferos y cuenta con numerosos espacios protegidos en buen estado de conservación que enlazan con otros espacios relevantes de la sierra segoviana
Esta singularidad convierte la zona en un punto estratégico para la biodiversidad, lo que refuerza la necesidad de identificar y corregir las deficiencias de la autovía que dificultan la conectividad ecológica.
Evaluación de puntos críticos y soluciones
Para abordar este reto, el equipo del proyecto analizará distintos tramos seleccionados de la A-1 donde se concentran los llamados “puntos negros” de atropellos o donde se interrumpen hábitats de interés. En estos puntos se revisará tanto el estado del vallado de protección como las infraestructuras existentes, como drenajes y pasos inferiores de la carretera, susceptibles de ser adaptados para favorecer el paso de fauna.
Uno de los aspectos clave del trabajo será determinar si los animales están utilizando los pasos actualmente disponibles. Para ello se empleará la técnica de fototrampeo, un método no invasivo basado en la instalación de cámaras camufladas que se activan mediante movimiento y cambios de temperatura.
Estas cámaras permiten obtener imágenes y vídeos tanto de día como de noche, proporcionando información esencial sobre los hábitos de la fauna y su interacción con la infraestructura viaria.

Hacia una autovía más permeable
La información recopilada permitirá diseñar propuestas de mejora concretas, como la adecuación de pasos existentes o la creación de nuevas estructuras específicas para la fauna. El objetivo final es reducir la mortalidad por atropellos, mejorar la seguridad vial y minimizar el efecto barrera de la autovía.
Con esta nueva fase, PERMEA PRIORI A-1 refuerza su compromiso con la conservación de la biodiversidad y la integración de infraestructuras en entornos de alto valor ecológico, consolidándose como una iniciativa clave para el futuro sostenible de la Sierra Norte de Madrid.
¡No te lo pierdas!